Christopher Reeve es entrevistado en un
campus universitario, en la
Universidad de Kansas, tras el estreno de Superman IV: En
busca de la paz.

Para
esta ocasión especial me gustaría empezar con que al verte junto a Margot
Kidder ver 50 años de historia, fue muy emocionante, me imagino que más para
vosotros dos.


Fue divertido, muy divertido
particularmente en la primera secuencia de Superman I, porque nos tomó mucho
tiempo. Puedo recordar instantáneamente estar ahí y lo difícil que fue rodar
todo aquello. Las pinturas de fondo, el calor, las 7 semanas que llevó. En
aquella época, creo que Margot no pensaba que fuera a funcionar la película.
Creo que tenía una actitud como de “aquí estoy, una actriz con créditos
anteriores, colgando de unas grúas, con este tipo desconocido de Nueva York,
¿qué estoy haciendo? Solía tener esa sensación de que Margot pensaba eso. Yo
estaba más enfocado, me decía “la temperatura son 60º C, el viento del sur
viene a 10 nudos…”

Estabas
más mentalizado.

Yo estaba metido en todo. Eso solía
causar fricciones entre nosotros.

Tal
vez eso sirvió como parte del escepticismo que Lois tiene que tener en ella.

Absolutamente.
Si ves la historia de Lois en los años 50
con sus sombreros grandes casi puedes ver el clásico sueño suburbano de
encontrar un marido y tenerle las patatas listas en el horno. Y cuando pasas a
Margot en los 70, ves a una chica que es ambiciosa, tiene una carrera,  que vive sola y que vive bien, que odia la
idea de tener gatos y una hipoteca y de quedarse en casa. Puedes ver cómo el
personaje evolucionó en una escena.

El
asunto es que la evolución de tu personaje ha afectado a DC Comics por tu
interpretación.

Bueno… supongo que eso es verdad. Me
contaron que empezaron a dibujar a Superman basados en lo que yo hice en
Superman: la película.

Eso
tiene que ser fabuloso…
Así es.
Mientras
tanto, ¿has guardado algún souvernir de tu trabajo?

Solo he guardado una cosa de mis 10 años
como Superman. Corté la “S” de la primera capa que utilicé y está en la
habitación de mi hijo.

¿Cuántos
niños pueden decir que tienen la S
de Superman en su habitación?
¡No lo sé!
Imaginemos
que estamos en el siglo XXI y una nueva generación conoce al personaje y
Christopher Reeve conoce a este niño nuevo en el vecindario, ¿qué le darías?
¿un consejo o una advertencia? ¿algo de tu experiencia o una reflexión? ¿qué le
dirías a este extraño?

Creo que lo primero que le diría es que
no pierda su humanidad. Hay que recordar que el ingrediente básico de Superman
es que es un amigo. Eso es lo más importante para mí. Superman no solo los
músculos. Superman es un amigo. Este país creció con la idea de un buen vecino
porque se caminaban 5000
millas y solo se veían vacas hasta que encontrabas  un amigo. Eso es lo que sucede en una
sociedad tan llena de tecnología, la gente se sienta aislada y sola. No conocen
a sus vecinos, ni quién está cerca de ti y le temes porque la vida es así de
abrumadora. La idea de ese valor americano de ser un amigo que está ahí cuando
lo necesitas es la clave de todo el personaje.

Y
es un amigo que tiene todo el poder pero no ha sido corrompido, eso es único en
el personaje de Superman y me imagino que es imperativo al actor también no ser
corrompido por el poder de interpretar a Superman.

Nunca he sentido que eso sea un factor,
nunca he tenido ese sentimiento de poder que me haya llegado. Lo que siento es
que dentro de Superman en las cualidades de Superman, olvida que puede volar y
sus músculos y todo eso, su cualidad más grande es que la gente se puede sentir
identificada con él. Él es un caballero y eso es lo más importante. Y creo que
poner eso en una película es contrario a todo lo que hemos visto antes.

Por Miss Lane

Diseñé miles de inventos revolucionarios que me habrían convertido en la mujer más rica del mundo… pero los guardé en Megaupload. Ahora dirijo esto a tiempo completo.

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