Super Sons Annual #1

«Planeta animal»

Guión: Peter J. Tomasi
Lápices: Paul Pelletier
Tintas: Cam Smith
Portada: Jorge Jiménez

«¡»SUPER-MASCOTAS DESATADAS»! ¡El equipo más peludito del mundo Krypto y Titus, juntos al fin! ¡Cansados de que los chicos le roben el estrellato, el dúo perruno conduce a los Super Hijos a una épica aventura canina!»

Resumen

Superboy y Robin atrapan a unos ladrones de bancos. Después del exitoso arresto, los chicos regresan a sus casas. Jon marca otro crimen en su lista, mira lo que debe hacer la mañana siguiente, que es buscar a todas las mascotas que de repente han desaparecido.

Krypto mira la lista, y después de que Jon se haya ido a dormir, vuela a Gotham, al granero donde se encuentra la Batcow. Ésta hace señas a Titus, que viene corriendo. Krypto y Titus vuelan para ver al Detective Chimpancé. El Detective Chimpancé les señala dónde pueden estar sus compañeros, y vuelan para encontrarse con ellos.

Una vez allí, las supermascotas le explican a las otras supermascotas sobre todos los animales perdidos, y salen a buscarlos.

Después de buscar, encuentran los animales a bordo de una nave alienígena. El piloto de la nave les explica que las está liberando, y los humanos ya no las tendrán como simples mascotas. Después de una pequeña batalla, Krypto y Tito logran detener al alienígena y liberar a todos los animales.

A la mañana siguiente, Jon se encuentra en Gotham, en casa de Damien porque lo había llamado, resulta que todos los animales desaparecidos están en el patio trasero de la mansión Wayne.

Opinión

Este número es menos sobre los Superhijos y más sobre los Superperros. Sorprendentemente, tampoco es un número empalagoso. Claro, es indiscutiblemente ligero y divertido, pero nunca ha habido un punto en el que quisiera arrancarme los ojos debido al factor infantiloide.

Eso no debería ser una sorpresa de Tomasi. Incluso cuando sus guiones son relativamente «seguros» y menos arriesgados, él sabe cómo equilibrar el suficiente drama para hacer que la historia tenga algo de peso.

Los chicos tienen el protagonismo al principio del número, donde frustran a algunos ladrones de bancos y disfrutan de unos kebabs deliciosos vegetarianos.

Por lo general, el diálogo en esta parte está genial. Damian y Jon tienen una gran química y rebotan el uno del otro realmente bien, y siempre es divertido ver a otros personajes que hacen que Damian pierda la paciencia.

Pero esa no es la verdadera historia.

Hay casos de mascotas perdidas en Metrópolis, un hecho del que los chicos son conscientes pero no se han metido de lleno con ello. Afortunadamente, Krypto está listo y dispuesto a tomar el caso, y tiene aliados para ayudarlo.

Además de la introducción, esta es la sección más cargada de diálogos del cómic, donde Bobo nos regala la historia de las supermascotas.

Streaky, Krypto, Titus y Batcow son todos personajes existentes, por supuesto. Sorprendentemente, Flexi y Clay Critter no lo son. Resulta que las Supermascotas fueron una vez un equipo formidable, pero se disolvieron después de una misión que resultó un desastre.

Quiero mencionar a Flexi, por si no lo has pillado: es un pájaro que tiene los poderes de Plastic Man. Eso es increíble. Joder, Plastic Man puede cambiar de forma con facilidad, así que ¿quién dice que no se está haciendo pasar por Flexi? Está lo suficientemente loco como para hacer eso, y francamente, así es como elijo leer este número.

Puesto que no hay mucho diálogo en esta parte, lo visual tiene que contar la historia. Hay «sonidos de mascota» y vocalizaciones de los animales, pero no hay palabras habladas por cualquiera de las Supermascotas. Debido a eso, Paul Pelletier es el narrador principal aquí, sus animales se parecen a perros, gatos, vacas y similares, lo suficientemente realistas como para ser creíbles pero con suficiente exageración y personalidad como para que nunca se conviertan en distracción.

Hay un innegable sentido de la diversión en esta historia, y nunca cesa desde la primera página hasta la última. Pelletier también logra evocar un poco de emoción, especialmente con Krypto. Después de la historia de las súper mascotas, está claro que se siente culpable por una decisión desastrosa que tomó, y se nota en su cara. Él y Streaky se ponen de acuerdo sobre ello, también, en un argumento increíblemente convincente donde no se dice ni una sola palabra.

Para terminar y resumir, es un número divertido de principio a fin, el primer Supersons anual es de sobresaliente. Es desenfadado sin ser ridículo, lleno de emoción como para cargar peso sin caer en la tristeza o la autogravedad. La fantástica narración de Tomasi, Pelletier, Smith y Lanham vende la idea de un equipo de supermascotas, resultando ser uno los números más entretenidos del año.

Por Miss Lane

Diseñé miles de inventos revolucionarios que me habrían convertido en la mujer más rica del mundo… pero los guardé en Megaupload. Ahora dirijo esto a tiempo completo.

2 comentarios en «Reseña de Super Sons Annual #1»

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